jueves, 24 de enero de 2013

AQUELLOS HOMBRES BUENOS

En aquellas épocas antiguas, esas que deberían salir en los libros de historia, perdón. Cuando existían libros de historia, se contaban aquellas épocas antiguas en las que los oficios se aprendían con un maestro, magister, alguien de edad que tras haber aprendido y haber pulido sus conocimientos con su propia experiencia tomaba a un aprendiz que como su propio nombre indica, absorvía todos los conocimientos de su maestro y los modificaba, tras los años, con su experiencia. Esto nos llevaba a profesiones pulidas y cimentadas en el ayer con los desarrollos posteriores.
En España hemos decidido que eso no es válido, o es de catetos, o de poco progres o de pobres, que son las excusas más dadas en este país nuestro. Así que como sabemos mucho de nada se empezó a ignorar a los mayores.
Primero fue la Universidad, y mientras todos los Campus de prestigio conservan a sus catedráticos más longevos como oro en paño y sus clases magistrales tiene un lleno hasta la bandera, aqui, ni cortos ni  perezosos, los jubilamos  por el método rápido sin que nadie bebiera de su experiencia. Resultado: una universidad mucho más desprestigiada,  mucho menos eficaz, menos calidad y un profesorado joven, eso si.
Ha habido más profesiones, ingenieros de seguridad prejubilados gozosamente (ya veremos más pronto que tarde las consecuencias que tiene), profesores de institutos y colegios, investigadores, médicos, policías, humanistas, y hasta maestros de obra que hacían antiguamente edificios resistentes y ahora vivimos en carísimas casas de papel, etc.
Y llegamos al periodismo, no hace mucho hubo un ERE en El País y además de la falta o presunta falta de liquidez, se argumentaba que no se podía contar con periodistas "tan mayores", esto mismo le sucedió a las televisiones (públicas y privadas), en vez de hacer una transición de maestros y aprendices, se usó el borrón y cuenta nueva. Conclusión: cuando murió el Papa Juan Pablo II llegué a oir a una reportera decir "el cura adora el libro" (!!!!!!!), se leen artículos no sólo con faltas de concordancia, sino también de ortografía, y se ha perdido el periodismo independiente, si es que alguna vez lo hubo. No sería justo decir que todos los jóvenes periodistas son malos, hay de todo, igual que hubo veteranos vendidos al poder o a la comodidad.
Pocas sociedades han tratado, y tratan, peor a sus mayores que la nuestra, y a la vista está que el experimento ha salido más mal que bien, espero que en algún momento y antes de que la naturaleza haga su trabajo, alguien se vuelva hacia atrás mire entre los jubilados del parque y los oiga...y no solo para que hablen de la guerra.

2 comentarios:

  1. Que tiempos aquellos en los que en las empresas se enseñaban los trabajos

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  2. gracias en nombre de la gente mayor
    pepita p.

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